Resumen:
La adolescencia constituye una etapa importante en el desarrollo humano, es una etapa en la cual se manifiestan diferentes cambios emocionales y sociales que pueden influir en el bienestar psicológico de los adolescentes. En este contexto, la inteligencia emocional se reconocer como un recurso clave para la autorregulación afectiva y la adaptación social, mientras que la funcionalidad familiar actúa como un factor protector o de riesgo dependiendo de la calidad de las relaciones intrafamiliares. El objetivo de esta investigación es sintetizar la evidencia científica disponible entre los años 2020 y 2025 sobre la influencia de la inteligencia emocional en la funcionalidad familiar de los adolescentes, mediante una revisión sistemática basada en el modelo PRISMA 2020. Los resultados evidencian una tendencia general hacia la asociación positiva entre inteligencia emocional y funcionalidad familiar, si embargo, la evidencia en conclusiones de diferentes estudios referente a la nula existencia de dicha relación indica que la misma depende de múltiples factores sociales y culturales, lo que concluye que ambas variables no pueden interpretarse de forma determinante, si no como un vínculo que depende de condiciones contextuales específicas.