Resumen:
El Trastorno Neurocognitivo Leve (TNL), de acuerdo con lo descrito por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (2014), se caracteriza esencialmente por el declive cognitivo adquirido en uno o más dominios de la cognición: atención, memoria, lenguaje y funciones ejecutivas, los cuales juegan un rol fundamental en el desarrollo de las habilidades mentales y en la adquisición del conocimiento. Por tanto, cuando estos dominios se ven afectados dentro de su desarrollo adecuado, sobrevienen consecuencias que se relacionan directamente con el diagnóstico del trastorno. Siguiendo a Piaget (1978), quien expone que los seres humanos atraviesan diversas etapas que, a medida que se van superando, permiten avances significativos propios del desarrollo humano, hitos que posibilitan cumplir con funciones esperadas dentro de la etapa del ciclo vital, se comprende que, cuando algún aspecto se sale de lo funcional, es importante indagar y ampliar la información para conocer la base del síntoma y, de esta manera, intervenir de manera temprana y evitar deterioros mayores. En el estudio de caso expuesto en el desarrollo de este artículo, se podrá observar la relación directa entre el deterioro de los dominios cognitivos, las alteraciones en la conducta y el rol que desempeñan la familia y la escuela en los procesos del paciente.